EQUIPO


Hoy, planificando nuevos proyectos, me he dado cuenta del paso del tiempo y el esfuerzo que le estoy dando a esta nueva etapa. Pronto empezará el rodaje, pero no puedo hacerlo sin antes reflexionar y dar unos no tan pequeños detalles.
-           Mi equipo ha crecido. A partir de ahora, el apartado de «cámara» no estará compuesto por la misma persona de siempre, ahora contaré con la ayuda y el apoyo de dos más, de los cuales no puedo dar el nombre (todavía). He creado nuevos apartados que no puedo mencionar porque, tal vez, si lo digo, puedo dar alguna pista de lo que se viene, y ya sabéis que me encanta dejar las sorpresas para el final.
-      La fotografía vuelve a tomar importancia. Parte del equipo que ya os mencionaba antes, son profesionales del mundo audiovisual y, uno de ellos, es la fotografía. Aunque todavía no puedo decir nada, los y las profesionales de los que estoy hablando tomarán un papel bastante importante en este proyecto que ya está asomando la cabeza.
-       Cada detalle cuenta. Aunque parezca mentira, todos los detalles de los que están por venir estarán medidos y colocados a conciencia, nada está por casualidad. A pesar de que esto siempre fuera así, cabe decir que ningún proyecto llevará tanto trabajo por detrás como este.
-       Creando ilusiones. Este punto puede que sea el más importante para mí, pues en los siguientes vídeos participarán futuros profesionales de cada apartado. Ya no solo está trabajando la ilusión por mi trabajo, sino que también colaborarán ilusiones ajenas que mi trabajo y el suyo han creado. Y eso para mí es lo más importante: motivar a las personas para que hagan sus sueños realidad.
Como veis todo gira alrededor de mi equipo y esto es lo que es: la carta de presentación de mi nuevo equipo temporalmente anónimo. Sigo apostando por los sueños y gracias a esa apuesta, cada vez más personas colaboran por hacer que mi mensaje llegue a la mayor cantidad de personas posible.
Estad muy atentos, porque esto todavía no ha empezado y no puedo contenerlo mucho más tiempo. Os necesito.

IDEAS

«Soy Orfeo, liderando mis ideas, impidiendo que se vayan».

¿Y tú? ¿Has empezado a liderar las tuyas?

PASOS


Desde el corazón te escribo y te admiro, pero con el mismo debo darte unos pasos  para seguir teniendo algunos permisos:
El primero es ser sincero con mamá y recordar que a las mujeres no se les da. Que nunca está de más un beso o un abrazo a la que tanto tiempo tu cuerpo sostuvo en brazos. El siguiente paso es nunca traicionar a un amigo, solo así podrás morir y en su mente seguir vivo. Saber que «amigo» no es todo el que se acerca, porque recuerda que la «amistad» no es más que una palabra enferma. El tercero es luchar por lo que quieres y decir: «¡Yo voy para adelante que a mí no hay quien me pare!» y cuando seas víctima de prejuicios absurdos, haz como yo y manda a la mierda al mundo.

SOÑAR


Quiero volar, ir hacia donde tú estás y llevarte a donde nadie se atrevió a soñar.
Quiero que me tiemblen las manos como la primera vez, que mis palabras no salgan hasta que no te vea bien.
Quiero verte sonreír y que me contagies tu sonrisa por simplemente eso: que sea tu sonrisa.
Quiero que durante el vuelo me digas que tienes miedo de no saber aterrizar, porque me muero de ganas de decirte que, si lo hacemos juntos, nuestras rodillas no van a frenar la caída.
Quiero verte bailar y que no lo hagas por el simple hecho de hacerme rabiar y, así, invitarte a tomar mi mano y tropezar sin tener ningún cuidado.
Quiero verte otra vez y besarte hasta que vuelva el siguiente anochecer.

RENDIRME



Hace algunos días me preguntaron qué salidas tenía lo que estaba estudiando y si sería feliz una vez haya acabado y viera lo que me espera. Desde entonces me siento desmotivado y aunque no me lo hayan preguntado, me cuestiono si debería seguir o no y sé perfectamente qué es lo que no debería hacer: RENDIRME.


Constantemente observo y me pregunto qué es lo que me hace especial o diferente y ¿sabes?, por primera vez, no tengo una respuesta para eso.


Desde pequeño me he sentido diferente por no seguir los pasos de los demás, por ver lo que nadie veía y por elegir lo que nadie eligió. Me he sincerado a través de lo que yo creía que era mi razón y nunca me he arrepentido hasta ahora. ¿Y por qué? ¿por qué justo en este momento lo estoy haciendo?


Supongo que será un momento de bajón o, simplemente, que necesito estar así para poder ayudarte a ti, pero, sobre todo, a mí y es lo que todavía no he aprendido hacer: autoconsolarme.


He aguantado lo que no puedo describir por conseguir ser feliz y, a pesar de haber logrado la mayor parte de las cosas que me he propuesto, no han conseguido sacarme una sonrisa. No me he sentido feliz cuando lo he conseguido y creo que es porque vivo para los demás.


¿Por qué he de sentirme así, si yo no elegí este objetivo? No suelo decirlo, pero elegir ser lo que soy, ser Orfeo, no me está resultando nada fácil. Veo como cada cosa que me planteo hacer se trunca al final, pero, no sé por qué motivo, sigo luchando por ser yo mismo y, voy a ser sincero, a mí no me va lo fácil.


He peleado con mi cabeza tantas veces, como ahora, que sigo sin conocerme. Es verdad que la vida es corta, pero no tanto como dicen. No pienses que no te va a dar tiempo ser feliz, porque cada uno encuentra su propia felicidad a su propio tiempo; eso es lo que me fascina: ver los diferentes progresos, objetivos y salidas que cada uno puede llegar a conseguir.


Estoy luchando por ser un modelo a seguir, que si el día de mañana a mis sobrinos o a mis hijos les preguntan cuál ha sido su modelo durante toda su vida solo se le venga mi imagen a su cabeza.


Quiero hacerte mejor persona, enseñarte que la vida no es fácil y lo que está por venir no parece ser diferente. Quiero que sepas que por mucho que duela, por muy difícil que sea, siempre encontraremos una salida porque eso es realmente lo que nos define.


No me importa ser diferente, ser la única persona que conoces que haga vídeos y que parezca ser un «rarito». No me importa siempre y cuando sepas que todo lo hago por transmitirte no es un mensaje cualquiera, es EL MENSAJE.


Puede que, por el momento, no tenga los mejores medios, pero quiero que seas tú, que no dependas de la opinión de los demás para conseguir algo porque, te contaré un secreto: si me hubiera dejado guiar por los demás, ahora mismo no estarías escuchando mi voz.


Las caídas soy muy duras y es muy fácil seguir en el suelo; lo difícil realmente es levantarse , pero es eso lo que quiero que te defina, tu capacidad de seguir cuando nadie confiaba en ti. 


Quiero que, cuando te caigas, te acuerdes de mí y tengas presente estas preguntas en tu cabeza:


1. ¿De verdad quiero seguir así sabiendo lo que podría conseguir?


2. ¿Seré feliz si continúo?


Dicen que, antes de morir, toda nuestra vida se pasa por delante de nosotros durante unos segundos, ¿estás seguro que conseguirás ver lo que siempre quisiste ver?


No te puedo mentir, de verdad que no, pero no puedo decirte que la vida sea un camino de flores que te llevará directo o directa a tu objetivo porque, no todos tenemos claro cuál es nuestra meta y, mucho menos, lo que debemos hacer para conseguirla.


Yo no lo he elegido, no he decidido ser así, pero creo que he nacido de esta manera para enviar EL MENSAJE que ya te había dicho y no pararé hasta encontrar la manera exacta para conseguirlo.


Por eso te digo que no te rindas, llegará un día en el que lo encuentres cuando menos te lo esperes y, cuando eso pase, no te rindas, porque el mundo nos necesita puros y ¿quién sabe?, tal vez seas tú el nuevo Orfeo que necesita ayudar a los demás y, si es así, te pido que me ayudes a seguir.


Quiero serlo todo y, a la vez, no quiero ser nada, transmitirte que puedes aunque creas no saber hacer nada.


Cualquier cosa que necesites, no importa el momento ni el lugar, háblame, juntos podremos ubicarnos.


Ya sabes dónde encontrarme.


Gracias.

LLÁMAME

Llámame cuando creas que todo está perdido, cuando creas que nadie está contigo. Llama cuando olvides quién eres y cuando quieras que te lo recuerde.

Llámame si crees que eres un incordio. Llámame cuando no tengas nada que hacer o si simplemente quieres hablar.

Llámame si me echas de menos o quieres hacerlo. Llámame si necesitas un beso y simplemente un consejo.

Llámame si no has seguido mis pasos o si te has estrellado porque ten claro que estaré para dejártelo todo claro y levantarte si es necesario.

Llámame para lo que necesites, porque te aseguro que nadie te dará todo lo que me pediste.

FÉNIX


Ha pasado, ha resurgido. El Fénix ha vuelto a nacer. Hace unos meses Alceo y Atenea consiguieron que asistiera al resurgimiento del Fénix y he de decir que no me arrepiento.

No puedo negar que me hizo daño, pero en mí hubo algo que no me permitió dejar esto pasar.

Me llamó y me pidió seguir lo que habíamos dejado, tener la conversación que no tuvimos cuando en realidad nos lo merecíamos.
¿Sabéis? En ese momento no se me pasó decir que no. Solo pensaba en ese Orfeo que una vez escribió lo que sintió desde su corazón, en el Orfeo que solo necesitaba hablar todo para arreglar aquella relación que parecía ser de sangre.

Como ya he dicho: Alceo y Atenea me convencieron, aunque no hacía mucha falta que lo hicieran, ya lo tenía bastante claro.

Por fin tuve ese encuentro que llevaba esperando desde hacía tres años y su mirada transmitía arrepentimiento y su sonrisa tímida me aseguraba que estaba nerviosa por temor a repetir los errores que había cometido en el pasado.

Hablamos largo y tendido y no sé cómo explicarlo, pero creo que en ese momento viajé en el tiempo, mas no por el espacio. Volví a ese momento en el que Orfeo aún no existía y pensé que ella era realmente la razón por la que llegó a existir.

Volví a encontrarme con una hermana perdida, con esa persona con la que no compartía sangre, pero sí todo lo demás. Fue mágico todo el momento que pasamos juntos porque, lo creáis o no, me pareció que ella sintió lo mismo, porque esa relación que tuvimos, en el fondo, no estaba tan muerta.

Volví a ser feliz porque completé algo que tenía pendiente y se demostró que nunca estuve equivocado, que el único que era tóxico y venenoso era el otro.

Desde hoy, bautizaré al Fénix aquí, aunque ya haya nacido desde ese encuentro.

Gracias por haberme acompañado y tener el valor de darme la razón, además de poder hablar las cosas, mostrándote arrepentida de todo lo que hiciste (no todo el mundo es capaz de hacerlo). Gracias por haber sido lo que fuiste para mí y por querer resucitarlo.

Hoy hemos renacido, por eso os invito a no dar todo por perdido, las segundas oportunidades merecen ser dadas.

Espero que tus alas de fuego me ayuden a volar, porque te aseguro que yo te ayudaré a intentarlo.

Gracias, Fénix, por ser todo y no ser nada.

SAN JORGE



Aprovechando que hoy es un día especial para mí, se lo dedico a mis hijos, a mis pequeñas creaciones que decidieron mudarse de mi cabeza para vivir en el mundo real. 

Hoy es el día en el que se celebra el nacimiento de cada idea transformada en libro.

Hoy es el día en el que recuerdo quién soy y por qué sigo luchando. Todos los días y, en especial, hoy es cuando le digo a todos los que se atrevieron a despreciar mis escritos y todas mis ideas que gracias a ellos soy quién soy.
He aprendido a guiarme por los sentidos, por aquello que percibo y por lo que vivo.

Nadie será nadie para menospreciarme.

Hoy es el día en el que las historias quedan grabadas en las páginas y son regaladas a las personas más amadas.

Vivid el día de San Jorge de manera especial, haced que el mundo de las letras continúe más vivo que nunca.

Sentíos orgullosos de vosotros porque viendo mi trayectoria, me siento más vivo que nunca.

Gracias por estar conmigo ayer, hoy y mañana.

Se avecinan muchos cambios y, todos ellos, los viviréis conmigo.

¡Gracias!

QUIERO

Quiero pausa, frenos, catar las vistas, lograr ser musa sin dejar de ser artista. 
Quiero fines e, incluso, findes. 
Quiero menos fingir, cortar de tallo lo que no tiene ni raíz. 
Quiero ratos que rompan cualquier mito, saltar más alto de lo que nunca me permito. 
Quiero que antes de un «quiero» haya un «me», lograr quererme como nadie supo hacer. 
Quiero regalos de los que ni siquiera se envuelven, ser ilimitable soñador que no duerme; y salir perdiendo, pero sentir que entro ganando, que se me dé bien la vida sin parar de vivir errando.

NOCHE


Así es la oscura y triste realidad, que cuando no puedes dormir, descubres su verdadera identidad. Fría y sin sensibilidad, la noche duerme apaciblemente mientras que, en mi corazón, solo la tristeza se deprime. Ya nada puede calmarme, ni siquiera sus ojos parecen tranquilizarme.
Sigue roncando, que, mientras tanto, yo seguiré deseando que las pesadillas vuelvan andando de tu mano. Avisada quedas, ya no estaré sujetando tus penas.
Buenos días, oscura noche.