INSTINTO

agosto 19, 2018 Orfeo 0 Opiniones


Con el tiempo aprendí a confiar en ti, a olvidar las palabras de los demás y confiar a ciegas en lo que me transmites. Nadie ha sabido callarte, ni dejarte ir. Soy el único que ponía la mano en el fuego por ti. Jamás me has engañado, has terminado siendo más fiel que un perro. Gracias por ayudarme en no perderme en los demás, gracias por demostrarme que eres tú mi compañero fiel, gracias por convertirme en quien soy.
Nadie podrá evitarlo, nadie podrá inhibirte, nadie podrá hacer que me rinda. Has cumplido con tu palabra, ahora pareces estar descansando. Temo el momento en el que tu letargo llegue a su fin, pues tus palabras me ponen la piel de gallina. No hagas que me arrepienta, no hagas que todas las decisiones en las que me has ayudado hayan sido en vano.
Gracias por ayudarme, gracias por no abandonarme, gracias por no convertirme en alguien que cree en los ojos de un mentiroso, gracias por no convertirme en alguien más tonto.
En el vacío me caeré, en tus palabras confiaré, pero no me dejarás llorar porque sólo tú me sabes consolar.

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