DIA DEL LIBRO

abril 23, 2018 Orfeo 0 Opiniones


Ya hacía bastante tiempo que no me sentaba en mi silla con la única finalidad de escribir, de abrir mi corazón. He estado durante una buena temporada dedicando la mayor parte de mi ser en un proyecto que pretendía ser un reflejo de mí y, sobre todo, de mi manera de ver el mundo.

Hoy es un día diferente al resto, algo en mi interior me ha vuelto a hablar. Parece que el destino está volviendo a comunicarse conmigo o, por lo menos, vuelvo a interpretar cada una de las señales que me intenta enviar.

Cada vez falta menos para recibir ese pedacito de mi corazón; pronto llegará QUEROFOBIA: Miedo a ti y, por mucho que me duela, es el adiós a uno de los recuerdos más íntimos que alguien puede llegar tener. Antes de hacerlo, quiero echar la vista atrás por un momento y recordar cómo era antes de escribirlo, porque, lo creas o no, ha marcado un antes y un después en mi vida.

El 9 de diciembre de 2017 empiezo a redactar un escrito, con el único fin de enviarlo a una persona que ha llegado al único lugar de mi corazón que creía inexistente. Ante la impotencia de no poder entregarle dicho escrito, comienza a aumentar en tamaño y a decir muchas más cosas de las que dictaba el plan original. No sé en qué momento, mi corazón tomó las riendas de la escritura y comenzó a reflejar sentimientos que no eran capaces de ser manifestados oralmente. Cada palabra, cada signo de puntuación estaban colocados en la ubicación que les correspondía. Todos existían con el fin de plasmar, a la entera perfección, lo que sentía en cada momento de dolor. Una vez llegado a mis límites emocionales, decidí poner un punto final, frenando la inspiración de mi corazón, puesto que, si le permitía seguir escribiendo, mi salud pendería de un hilo. La razón inundó mi cuerpo y me permitió dejar de escribir.

Pocas semanas después del nacimiento de una simple intervención, una idea llegó a mi mente y, lo que había comenzado como una epístola a un ser querido, se transformó en una llave, una especie de ángel de la guarda que venía dispuesto a sacarme de esa prisión.

Pocas correcciones fueron necesarias para dotar al proyecto de una forma de ensayo, un libro capaz de emitir al lector una serie de emociones que sentía en cada preciso instante. Un documento que enseñaría a todo el mundo, no sólo a ese destinatario original, lo que mi boca quería pronunciar. Quería hacer ver al mundo cómo se presenta la vida ante mis ojos, cómo el amor me afecta y, ante todo, lo mucho que he querido a esa persona.

Hoy, 23 de abril de 2018, he establecido una fecha para la publicación de dicha llave. Un día que muy pronto conoceréis y que os mostrará cómo soy. Un libro que, teniendo en mis manos, me genera pánico ante las reacciones; mejor dicho, ante su reacción.

Creo que QUEROFOBIA es lo que necesito para seguir viviendo, para seguir mi camino, porque hoy me he dado cuenta de que, guardado en la sombra, seguiré pensando en qué hubiera pasado si me hubiera dejado guiar por mi instinto y emociones. He vuelto a sufrir, pero nada comparado como con esta historia.

El amor es uno de los motores del ser humano y parece ser el que mueve mi cuerpo entero. Porque no soy una persona inconsciente o que no sabe nada de la vida sino sólo alguien que sigue creyendo en que el amor es la razón que mueve las acciones humanas y que creará proyectos como el mío.

FELIZ DÍA DEL LIBRO.

Feliz día, QUEROFOBIA.


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